“¡Oh el más afortunado! Tan sólo el aroma de esta oración protectora indestructible, ahuyenta la ansiedad, las enfermedades más peligrosas, los desórdenes psicológicos, las aflicciones mentales y el dolor, de la misma manera que mi Garuda ahuyenta a las serpientes. ¡Oh venerable Saturno! En vista de que estás pidiendo con tanta sinceridad este escudo protector, la suma y sustancia de todas las protecciones, ahora describiré las cascadas de oraciones que yacen ocultas en él: Que el Señor Ganesha, quien erradica todos los obstáculos, proteja mis manos, mis piernas y todos los miembros de mi cuerpo. Que el dios de barriga prominente me proteja desde la dirección este. Que Ganesha, quien erradica los impedimentos me proteja desde el sudeste. Que el Señor que elimina los obstáculos me proteja desde el sur. Que el dios con cabeza de elefante me proteja desde el oeste. Que el dios decorado con la cabeza de un elefante me proteja desde el sudoeste. Que el hijo de Parvati me pro...